miércoles, 9 de febrero de 2011

*Ella,ella,ella...*

Ella seguía sin saber que hacer. Sabía que todo era su culpa, y eso era lo que más le pesaba. El dolor que sus ojos proyectan deja ciego a los demás, que no hacían nada por ella. Nadie podía entenderla, jamás podrían entenderla. Entonces el corazón le habló, le decía cosas que no podía olvidar, que siempre estaban presentes. La cabeza, decían cosas distintas, al igual que la persona que ella más amaba. ¿Qué debía hacer? A día de hoy aún nadie lo sabe...


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